Que será de un hombre sin futuro,
irá corriendo buscando puntería,
se quejará de la injusticia divina
y se verá atrapado por un sueño,
que no por inconcluso le hará sufrir
si no el martirio de un mal vivir.
No hay refugio en este mundo
donde hallarse sin luchar
y menos aun sin pensar.
Vago de vagabundo,
y temido por perdedor,
más que duro, podrá ser, sin ilusión.
Tristes noches negras,
sacrificio sin bendición,
y la maldita luna
donde se esconderá.
No quieras venir y tocar,
que tan solo de un sudor
se hará valiente el ganador.
Quién pone precio a tu excitación,
quién parará tu tren
de camino al mundo real.
Nadie se quejará de lo grande que es el mar
pero más puede la ambición,
que el más ferviente deseo de innovación.
Vitalismo puro que nace del deseo,
más que por ser grande,
sentirse engrandecedor
y romper todos los moldes
que median en la razón.
Marinero aborda el viento que no
se sabe si mañana soplará más.
Juanjo Neris
Algo más que sueños
Adormezco mi cerebro en alardes de inquietud,
me gusta mirar por la ventana todo lo que no eres tú,
salgo a la calle a la expectativa de un sueño
y el deseo me llena toda mi juventud.
Cántame una nana y verás como despierto,
que para quedarme ya dormido, y sentir que no espabilo,
prefiero quedarme tranquilo, y no molestar a mi destino;
pues no es un buen presagio para todos mis sentidos,
el dejar llevarme tanto por lo que ni siquiera imagino.
Suave amanecer iluso con el mejor canto del amigo trovador,
y del más dulce soneto me hace ferviente admirador,
y si además me incita a favor de la ocupación,
yo le brindo así mis manos a favor de la salvación.
Que nada es fácil cuando acabas de despertar,
todo está borroso y no se sabe hasta donde llegar,
pero traduciendo la sinrazón con el deseo de lo mejor,
tantearé todo lo bueno que de ti he querido esperar.
Despertarme no quiero, pues mi enjambre yo lo he creado,
sin pretender fraguar nada en este mundo de prudentes,
creyendo en lo que creo, tanto con héroes como con villanos,
y cuando haya desperezado vendrá otro con un sueño ya viciado.
Añoro la inocencia del comienzo cuando todo estaba por descubrir
y cuando empezamos a sentir la vida privada que había resultado,
despacio fuimos modelando para luego con el mar tener que dividir,
y no rendirle cuentas a nadie, sólo al que bien no distingue lo que es vivir.
Empieza a susurrar para saber que eres tú, pues entre tanta gente,
que del amor son indigentes, no deseo un sucedáneo de la virtud,
pues me has hecho clandestino con un futuro insolente
y que de el estoy pendiente, para levantar un día y ver que brilla mi luz.
Envíame saludos, que seguro serán oportunos, pues los espero,
y no te demores mucho pues me intriga el dolor del tiempo,
y si necesitas más segundos dame un momento para coger aire,
comenzar la cuenta atrás, y si empezamos el año, que sea desde enero.
Viviendo el silencio de tu mirada, me quedaré por las mañanas,
y cuando me halle sumergido, ya no veré si me ha dolido,
más yo creeré que feliz me he sentido, sin entorpecer a mi destino.
Juanjo Neris